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Dios me compuso mi columna!

Posted by Verito,co on 10 Ee mayo Ee 2013 a las 14:40


Nos hemos dado a la tarea de coleccionar testimonios de milagros reales porque es necesario que publiquemos las maravillas que el Señor sigue haciendo hoy en día, porque su poder no tiene límite.

Tratamos de que los milagros que publiquemos estén documentados, para evitar aquéllos que desafortunadamente son producto de la tecnología y se publican con fines distintos de la proclamación del evangelio, sin embargo en esta ocasión he sentido la necesidad de dar a conocer un evento que me sucedió allá por el 2008 y que aunque no puedo documentarlo, es algo que yo viví y por lo tanto no lo dudo y espero tener la confianza de todo el que lea esta nota.

Una tarde al salir de mi trabajo, alrededor de las 6 p.m. iba a cruzar la calle pero como venían algunos coches traté de correr para pasar antes que ellos y nada, lo que pasó fue que me tropecé, por fortuna, uno de los coches quedó muy cerquita de mí, pero no alcanzó a lastimarme. Al incorporarme sentí que me dolía mucho la rodilla derecha y como es la que me operaron hace muchos años, pensé que me iba a pasar el dolor, así que no hice caso y me fui a la casa, al otro día me sentí muy mal y decidí ir al médico, pero para mi desgracia, el doctor me dijo que no podía calificar mi lesión como riesgo de trabajo porque yo tenía 6 horas para reportarlo por lo tanto, si me podían atender, pero la lesión se calificaría como enfermedad general. Cuando llegue a la casa, casi no podía caminar, sentía que me pesaban las piernas y tenía un fuerte dolor a nivel del coxis, así que me deje caer en un sillón reposet y me estiré toda y comencé a clamar al Señor, porque me temía que como estaba ya no iba a poder trabajar y sin haber reportado mi accidente como riesgo de trabajo, no me iba a poder pensionar pues todavía no tenía el tiempo suficiente, así que solo me quedaba acudir al Señor. Entonces me puse a ver la tele en el canal de Enlace y eran como las 11 p.m. y estaba al aire un pastor de Brasil, creo, no recuerdo el nombre y noté que decía, “vamos a orar por sanidad por todos aquéllos que tengan problemas con la columna” y agregaba “si nos está viendo por la televisión, toque la pantalla” recuerdo que como si estuviera allí, le grité “no me puedo parar, pero desde aquí oro” y comencé a llorar como Magdalena, al terminar la oración, me quedé quieta pero al momento, sentí la necesidad de poner mis manos sobre los brazos del sillón y me impulsé hacia arriba levantando las caderas, hasta que escuche un tronido seco dentro de mi, entonces me deje caer y pensé “ahora si me acabé de descomponer!” De verdad yo creí que me había quebrado la columna porque el ruido fue muy fuerte, así que comencé a tratar de mover los dedos de los pies y para mi fortuna se movieron! Después levanté una pierna y luego la otra y como no me dolió, por fin me animé a incorporarme del sillón. Al caminar pude comprobar que no me dolía nada!!! No pude menos que comenzar a saltar y darle la gloria a Dios y gritaba, estoy sana, estoy sana!!! Aleluya, Gloria a tu Nombre! Amén!

 

Categorías: Milagros y Testimonios

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6 comentarios

Responder Juan Cruz
15:12 Eel 10 Ee mayo Ee 2013 
Gloria a dios hermana!!
Responder Ramiro Sánchez
16:19 Eel 10 Ee mayo Ee 2013 
En la madrugada del día 29 de julio de 2002, me levanté para ir al baño y como era mi costumbre tranqué la puerta. Mi madre preocupada llamó a mi padre quien tras arduos intentos por abrir la puerta consiguió su objetivo encontrándome a mí inconsciente y en posición de vomitar.
Mi padre se esmeró por hacerme reaccionar lo cual no logró, y tras lograr que abriese la boca (para que no me tragase el vómito) me llevaron al hospital, donde me derivaron a la mutualista de mi ciudad COMEPA, la cual no se quiso hacer cargo por temas monetarios de mi familia en aquel entonces (éramos de clase media baja y no teníamos el dinero suficiente como para realizar la operación requerida), por lo cual se me derivó nuevamente al hospital donde determinaron el hecho de que fuera trasladado a Montevideo, pero allí no había cama.
Fui trasladado al hospital de Tacuarembó, donde se vio mis primeras señales de vida (según me contó mi padre) con señas clásicas de un programa de televisión que admiro que es el Chavo del 8. El si y el no moviendo los dedos.
Luego de unos días se me logró trasladar a Montevideo, al Hospital Pereira-Rosell, hospital para menores de 15 años (creo).Fue allí que un día desperté.
Se debe tener en cuenta que desde el 29 de julio hasta la fecha que me desperté en el Pereira-Rosell había estado en coma.
Mi desconcierto era tal porque no entendía nada. O sea, lo único que recordaba era el haberme ido a acostar en mi cuarto y nada más. Los días previos a ese quedarían borrados de mi memoria.
Era una habitación por completo distinta a la mía, y encima tenía a mi lado y conectado a mi cuerpo aparatos por doquier que mostraban mi estado (si estaba vivo o no).
No podía hablar, sólo ver y oír; pero igual me comunicaba con mis padres (los cuales siempre estuvieron presentes) mediante señas.
Estando en Montevideo mi situación seguía igual: Nada podía hacerse por mí. Mi derrame y la MAV (Malformación Artero-Venosa congénita) o ACV (Accidente Cerebro-Vascular) que tuve no era operable. Es más, tanto en mi ciudad como en la capital el resultado iba a ser el mismo: sólo me esperaba la muerte.
Claro está que yo no sabía nada de eso.
Sin embargo una doctora que estudió en Canadá apareció de la nada en un ateneo que se hizo en Montevideo y dijo que ella tenía una manera de salvarme la vida y que lo iba a hacer.
Mediante 3 operaciones en las cuales había mucho riesgo y peligro, y en las cuales se hacían mediante catetos, siendo la primera perfecta y sin lugar a equivocaciones pero a partir de la segunda hubieron complicaciones, siendo el resultado de ellas un foco epiléptico que tengo hasta hoy en día.
No mentiré, luego que volví a mi ciudad y conocí lo que es tener convulsiones en más de una ocasión deseé estar muerto, pero luego reflexioné que si estaba vivo por algo era y que las convulsiones debía tomarlo como un recordatorio de donde el Señor me sacó.
El Señor me dio vida y vida en abundancia, la cual en la actualidad intento aprovecharla al máximo.
En la actualidad dejé de lado la religión de toda mi vida para conocer a Dios y a mi Señor Jesucristo como debe ser.
A mi Señor le debo todo, y cuando digo todo es TODO.
Esta es mi experiencia, y créanme que nadie pero nadie puede decirme a mí en la cara que Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo en su conjunto) no existe.
El que no cree en Dios no me ha visto a mí y a lo que el Señor hizo en mí que es más importante.
Responder Verito,co
23:33 Eel 11 Ee mayo Ee 2013 
Gloría a Dios, me alegra muchísimo que hayas compartido tu experiencia. Ha sido de gran bendición para mi vida y estoy segura que lo será para todo aquél que la conozca. Que Dios te siga bendiciendo, mi hermano.
Responder Gabriela Macías
23:35 Eel 11 Ee mayo Ee 2013 
El Señor hace milagros todavía, todos los días.
Responder Rafael Heredia
5:05 Eel 14 Ee mayo Ee 2013 
Gloria a Dios!!!
Responder Verito,co
8:45 Eel 14 Ee mayo Ee 2013 
Amén hermano Rafael, a El sea la gloria y la honra, por los siglos de los siglos!